¿HABRÁN ELECCIONES EN BOLIVIA…? ¡SÓLO DIOS LO SABE!
Dr. David Serrate Pérez
Si van a haber elecciones en Bolivia este próximo Diciembre, así como siguen las cosas en ese nuestro caro país que ya ha dejado de llamarse República, con la suma de atropellos a las personas, prensa, regiones, instituciones, empresas productivas, y todo cuanto de disidencia real o inventada pueda aparecer en suelo patrio, permítanme decirlo, que sólo Dios lo sabe, y asumo mi pronóstico, poniéndolo en duda, de no haber un efectivo, inmediato y radical cambio a las actitudes vandálicas, ilegítimas e inmorales de don Ivo Maximiliano y sus hordas de terror, saqueo y barbarie.
Y en el supuesto que dichas elecciones llegaran a realizarse, tan cerca en su fecha consignada y cada vez más lejos de su concreción por lo antes referido, también será difícil pronosticar con exactitud, y sólo Dios lo sabe, cuál contendor podría salir triunfante, pues cada día que pasa, la ignorancia y el velo que cubren a las reales intenciones de los mandamases de hoy, están siendo superados por los hechos, restándoles credibilidad de modo vertiginoso y contagiante, toda vez que el pueblo antes esperanzado con lo novedoso y supuestamente prometedor, progresista y unificador, hoy se encuentra totalmente desengañado, salvo alguno que otro despistado o ignorante de la clara realidad que se desnuda a la vista del más torpe o cegato inconciente.
Así como se desluce a pasos gigantescos el imperio ateísta del terror, que con farsa e impropiedad se inauguró fantasiosamente y con fanfarria onerosa desde Tiahuanaku, en similar proporción, con un giro no calculado ni por la más fértil imaginación, así avanza abarcando espacios insospechados la dupla que hará frente a esa clase de plaga o castigo divino contra los males del país que constituye el masismo, pero dependerá que en filosofía y praxis se convenza a los votantes de que tal candidatura en verdad pueda significar el cambio real y no un simple engaño a las estropeadas expectativas sociales, esto es, que en aras de la unidad y confraternidad nacional, se propugne un plan de gobierno factible y de acción inmediata para resolver las divergencias y las urgencias nacionales, cuyo salto al progreso está alevosamente detenido por la anti patria de modo constante con su ya secular procedimiento.
Si es que de verdad se quiere evitar cambios violentos hacia cualquiera de los extremos, pues todo es posible en esta viña humana que lejos está de la espiritualidad, el pueblo debe tomar Conciencia para elegir primero y para exigir después, como legítimos propietarios y poderdantes del gobierno, que se una todo el territorio nacional, no tanto por las extrañadas rutas camineras, fluviales y lacustres, aéreas y luego enseguida nomás marítimas, (por fuerza y razón de la sabia Naturaleza), logros que tanto hacen falta para el verdadero despegue económico y real soberanía en dignidad, si no mayormente, con la finalidad de vencer a esa degradante condición de pueblo enfermo y acceder triunfantes a construir con celeridad progresista esa Raza de Bronce predestinada a nuestro bendito suelo, que acoja a todos por igual, haciendo que las discordancias arriben a la concordia, recreando un pueblo de paz y por la paz, que no sea sólo para El Alto de La Paz y el Chapare, este último artera y sigilosamente desmembrado del territorio beniano, en beneficio del centralismo ya bicentenario, simbolizado en sus dos privilegiadas y absorbentes capitales, que cada una en su época, con su cuarto de hora en acción, pero como todo en este mundo, tiene su tiempo y luego pasa, llega también a su final.
Como en los días aciagos de la ya devaluada revolución comandada por Maximiliano Robespierre en Francia, hoy en Bolivia se perciben con mayor nitidez y valor, las voces disidentes rebeladas contra la dictadura demente y narcisista, y es claro que se aproxima el día iluminado, cuando por el poder de la Razón Pura o por la fuerza de la sin razón, sólo Dios lo sabe, se oirá al unísono la mágica divisa: ¡VIVA LA REPÚBLICA!
Nace, crece y se sustenta así una nueva oportunidad y esperanza para alcanzar el merecido triunfo nacional, que clama no por destruir la riqueza, como torpemente es el habitué del masismo, si no que, más bien y felizmente, proclame y produzca la eliminación de la pobreza, así que, unidos a la invocación del recordado mártir Gualberto Villarroel, y al conjuro de las voces de las heroínas en La Coronilla y de los valientes destacados en las batallas libertarias comandadas por Warnes, Cañoto e Ibáñez, cuyas gestas mayormente celebramos en este glorioso Septiembre, les pido decir conmigo, con vibrante emoción y decidida acción: ¡VIVA LA REPÚBLICA DE BOLIVIA!
¡Y que sea por las luces de la Sagrada Cruz!
KENT, WA, EUNA, Septiembre 12 del año 2009
P. D. Favor de difundir libremente por el medio que fuere. Gracias